RECTIFICAR ES DE SABIOS
Tablas Dinámicas vs. Soluciones complejas para problemas sencillos.
Recientemente he tenido la oportunidad de revisar algunas de las decisiones que he estado tomando últimamente en relación con la creación de contenido y de artefactos programables, trabajos hechos con la IA. En concreto, me refiero a que he revisado mi punto de vista sobre el uso de aplicaciones complejas para resolver problemas sencillos.
Con esto, quiero decir que, para enfrentarme a problemas como la gestión de mi economía doméstica y mi contabilidad personal, había estado intentando crear una aplicación. También había aprendido a utilizar, por ejemplo, la solución de Power BI de Windows (una forma más evolucionada de Excel, a medio camino entre una hoja de cálculo y una aplicación).
En realidad, era mucho más sencillo aceptar que no había dedicado tiempo suficiente al aprendizaje profundo de Excel o de Google Sheets en relación con las tablas dinámicas y las tablas pivote.
De hecho, en cuanto exploré esta posibilidad y dediqué un par de horas a imaginar todo lo que había hecho con aplicaciones más complejas, pero desde un punto de vista de regreso a Google Sheets, me di cuenta de que la contabilidad privada casera era más sencilla de gestionar sin buscar soluciones complicadas.

Me di cuenta de que gestionar una tabla dinámica y crear un dashboard donde se reflejen todos los datos analizados con los parámetros que me interesan —y que se mantenga actualizado solo añadiendo los nuevos datos— era mucho más sencillo que crear una aplicación que tuviera que leer de PDFs y hacerlo correctamente. Implicaba evitar que hubiese errores a nivel de programación, que el servidor online estuviera bien, que el deploy fuera correcto, y que la base de datos fuera la adecuada. Había una serie de aspectos extras que añadían complicación a un asunto que podía resolverse localmente con las funciones que ya existen en el propio Google Sheets.
De hecho, es mucho más sencillo preparar bien una tabla dinámica a partir de un documento CSV, y estandarizarlo cada vez. Se tarda unos minutos para que se actualicen los datos de los reportes bancarios que se emiten una vez al mes. Tuve que asumir esto tras darme cuenta de que solo se tardaba un par de horas en montar todo de manera local y simple, frente a las varias horas de creación de una aplicación como la que hice.
Pese a que me divertí mucho haciéndolo, y aunque la aplicación siempre es una solución escalable y compartible con todo el mundo, para una solución personal, individual y local, no deja de ser mucho mejor trabajar con instrumentos sencillos.
Así que, una cosa que aprendí de esta experiencia es que la complejidad del artefacto solo debe aumentar cuando aumenta la complejidad del problema, y no sin criterio, porque de lo contrario, para cualquier cosa se acaba creando aplicaciones complicadísimas para resolver asuntos que, en realidad, se tardaría mucho menos en resolver de forma local con instrumentos que ya están disponibles.
No me pesa decir: ¡Que viva Google Sheets! No es un instrumento acabado, sigue resolviendo muchos de los problemas o asuntos que uno puede tener pendientes en casa. Pero también estoy contento de haber explorado dos o varias formas de resolver un problema desde el punto de vista del aprendizaje. Desde el punto de vista operativo, insisto, la inteligencia está en saber elegir el instrumento adecuado para cada problema. Y esa es la lección que resume el artículo de hoy. Puedes ver la opción más compleja en Accountancy App – V_1-0 – TBF Lab
Frecuencia de Origen: Tablas Dinámicas y Dashboard
"Soluciones acordes al nivel de complejidad de cada problema"



